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Entrevista al Sargento Mayor Robert Dean realizada el el Project Camelot en Mayo del 2007

Primera parte de la entrevista

Segunda parte de la entrevista

 

¿Qué nos deparará el futuro? Todos sabemos que estamos ante una crisis mundial, por más que se empeñen algunos en decir desaceleración o reajuste de la velocidad de crecimiento económico. Es crisis con todas las de la ley, y son muchas las preguntas que me hago al respecto.

La crisis continuará hasta que esto reviente por algún lado, como una presa en el río, con grietas, que tarde o temprano reventará estrepitósamente por una de esas grietas, produciendo una catástrofe. Así es la economía actual, resumida en capitalismo neoliberal y consumismo salvaje. Este tipo de economía estaba destinada a fracasar, está destinada, pues todavía sobrevive, porque su forma de sacar donde no hay y robar a quien poco tiene, no se puede aguatar durante tantos lustros seguidos.

Pero antes de que fracase los oligarcas, banca y grandes corporaciones, conseguirán sus objetivos, hacer de la humanidad un mundo de esclavos, tener un único gobierno mundial, hacer incluso que estemos todos encantados de ser esclavos del sistema. A veces pienso, y a punto estoy de creerme, que toda la crisis actual está montado adrede, y que empeorará, para que cuando nos den la solución aplaudamos y acojamos a nuestros “salvadores”, y les entreguemos el mundo en bandeja. Como crear una enfermedad y a la vez la medicina o la vacuna contra la misma.

Los amos del mundo saben de la debilidad de su sistema, por ello acomete la crisis, es mejor adelantar  y controlar la crisis, es peor que venga por sí sola, sin saber los resultados. Nos venderán su sinarquía maligna, la compraremos con el precio de nuestras vidas y de nuestras almas.

Siguiendo con el símil de la presa, ¿qué pasaría si en un momento dado, antes de reventar la presa, llegase un ingeniero y evitase la tragedia? Pues que lo encumbraríamo hasta el altar de los héroes o dioses. ¿Qué pasaría si el ingeniero nos pidiese los ladrillos de nuestras casas para tapar el boquete de la presa? Daríamos gustosos los ladrillos de nuestro hogar por tal de vivir. Así, llegado el momento, entregaráimos nuestros derechos gustosos por sentirnos seguros. En parte es lo que se hace ya con lo de la amenaza terrorista en el mundo, que preferimos perder la libertad por miedo a perder la vida, que preferimos que nos metan una cámara, o un chip, o nos registren, o que nos quiten derechos esenciales como los de libre movimiento y asociación, para sentirnos seguros, por ejemplo.

Tal vez nos vayan a conducir hasta la miseria total, y terribles guerras, y multitud de epidemias, y que todas estas desgracias juntas estirpen a millones de personas de la faz de la Tierra, y después nos den la solución, y que todos la tomemos con gran entusiasmo. Nos den un gobierno mundial, una nueva ONU, y que el FMI, la OMC y el Banco Mundial, formen una nueva institución, y que haya un sólo ejército mundial, y que tengamos un presidente o emperador para todo el planeta; tal vez nos den soluciones para el hambre, para la guerra, para la enfermedad. Pero será entonces, cuando vivamos en esa especia de “utopía” o “mundo feliz”, cuando definitivamente la esencia del ser humano quede derrotada; porque seríamos como zombies, esclavos, encadenados para siempre y sin discusión a la obediencia y a la homogeneidad.

El ser humano está destinado a trascender, no a ser rescatado, y menos a ser rescatado con condiciones. Porque ese posible, y para mí, probable futuro, lleva consigo una nueva religión que unificará las demás en una nueva. Pero ¿cómo se puede unir a todas la religiones ya de por sí tan fanáticas? Por un poder demostrable mayor. La mayoría de las religiones prometen una avatar o mesias en el futuro, para los cristianos es la Segunda Venida de Cristo, para los judíos es el Mesias, para los budistas e hindues, Maitreya, etc. Si viniese alguien con estas características, de otro mundo, o de este pero con poder sobrehumano, todas las religiones se unificarían. ¿Qué pasaría si una raza extraterrestre, poderosa, con capacidad para nosotros considerada divinas, hicieses acto de presencia, quizás en concordancia con el nuevo emperador del mundo y su gobierno sinárquico? Pués que sometería al mundo entero por las buenas, no sólo ya su cuerpo, sino también su alma; se adoraría a quienes salvaron nuestros cuerpos y a quien dió esperanza a nuestros espíritus. Plenitud, entrega y conformidad, serán tres valores en el futuro incuestionables, y a la vez falsos.

Terrible es este futuro, aunque a muchos les gustaría. Es terrible, aunque sea un futuro sin apenas enfermedades, sin apenas guerras, sin apenas carestías, porque la plebe, aquellos que no pertenecen a los gobernantes o a los “contactados”, serían mero ganado, para producir, para que no crezcan espiritual y humanamente. Controlado todos y en todas sus facetas. Ganado, sólo ganado.

Y ¿por qué? Esta es la gran pregunta. Intuyo que a alguien no le interesa que el ser humano evolucione o trascienda, y que se queda siempre estancado, en una falsa felicidad, y que no pueda desarrollar su mente y sus emociones de modo idóneo para su crecimiento espiritual. ¿A quién le conviene ésto?, ¿a quién le conviene que el destinado a ser “como Dios” se quede encerrado en su animalidad?

No obstante, ante tanta fatalidad, siempre hay esperanza.

El controvertido tema de los derechos de autor, traído a primera plana por el debate político y social en cuanto al canon digital, es un debate que no se daría jamás si el autor, sea literario, musical, cineasta, no fuese famoso, por la sencilla razón de que son los autores conocidos y superventas los que se empeñan en cobrar por doquier todos sus presuntos derechos.

Vamos por parte.

Primero hay que definir qué es o son los derechos de autor. Actualmente los mismos están amparados por leyes de copyrigth, lo que viene a decir que estos autores tienen derecho a cobrar por su labor y además debe estar protegida su obra. En la actualidad, con los avances de la tecnología  y de los tiempos en general, estas leyes y derechos están o debieran estar obsoletas. La razón de este “despropósito” es la siguiente: lo moral es reconocer la autoría, que nadie sin permiso se lucre del trabajo de otro y que en todo caso sea el autor y no otro el beneficiado, además de proteger contra plagio al autor. Este “despropósito” es el que hay que legislar e inculcar en la sociedad. ¿Qué significa esto? Que tú puedes bajarte una canción o la discografía completa de un cantante, o leer un libro de un escritor en pdf o ver la película que está en el cine sin pagarle a nadie, eso sí, no te puedes pagiar la obra disfrutada ni puedes comercializarla, porque para hacerlo tú que lo haga quien lo trabajó. Esto implica que se pague por formatos, no por obras. Pagarás un libro de Arturo Pérez Reverte, pero no por su pdf. Pagarás por comprar un disco de Bisbal en una tienda, pero no por grabarlo en tu disco duro o en tu mp3 o en un cd que no vas a vender a nadie. Pagarás por ir al cine o por alquilar el DVD, pero no por bajarte la película en tu ordenador o por verlo en tu DiVX.

Segundo. Hay que darse cuenta que las millonadas de pelas que maneja la industria del entretenimiento, que ganan y que invierten en publicidad para que todos deseemos como la vida misma comprar sus productos, es una trampa. A parte de lo que ganan a costa de los incáutos consumidores, además se les pena por no comprar cuando optan por otras formas de hacerse con este tipo de cultura y entretenimiento. ¡No señores! No podemos consentir esto.

Tercero. Ni los programadores, ni los escritores, ni los músicos, ni los actores, etc. van a morir de hambre. Las ganancias de estas industrias es tal que podrían seguir comiendo, y muy bien, con lo que ganan, aunque nos diese a todos por fomentar la “piratería”.

Ya es hora que todo se ponga en su lugar. Un albañil ejecuta una obra intelectual, y cobra para sobrevivir. ¿Por qué un programador de Microsoft o de Sony o un actor de cine o un famoso cantante debe ser millonario? Que se vayan todos a la mierda, como diría Fernando Fernández Gómez. Reto a todos los cineastas que no hagan películas, a los músicos que no saquen discos, a los escritores que no publiquen sus obras, a los programadores que no saquen programas informáticos o juegos de la PSP. No serían capaces, porque sencillamente, las cuentas les salen. Eso sí, ganan un poquito menos con la “piratería”, tienen para un Rolex menos o algo así. Por cierto, si despiden a un señor de Albacete que trabajaba en Sony Music o a una señora de Murcia que trabajaba en Microsoft, no es por el incremento de descargas “ilegales”, es porque les sale de los cojones a sus directivos y punto.

¡Qué me cabreo con la idotez humana!

 

Los Amos del Dinero

El poder ejecutivo, el legislativo y el judicial, junto al mediático y el económico, gobiernan todas las facetas del ser humano, para bien o para mal. La democracia se basa en estos poderes para sostener su status quo, que haría que la interrelación entre los primeros tres poderes, ejercidos y compuestos con total transparencia, junto a un cuarto poder libre e imparcial (medios de comunicación) y el poder económico justo, que viviéramos en un mundo feliz. La realidad es otra.

La gente, en un país democrático, vota a sus representantes, los cuales a través de un modelo electoral, muy criticable y mejorable en todo caso, elijen a sus parlamentarios, senadores, gobernadores, diputados, etc. según sea el caso y la convocatoria. Esos señores elegidos por los votantes, pertenecen a partidos políticos, la mayoría de la veces elegidos a dedo y en otras en asambleas de partido, pero con gran amparo de líderes de su propio partido. ¿Dónde está el problema? Lo veremos pronto.

El cuarto poder, los medios de comunicación en general, televisión, prensa, radio, internet, etc. están la mayoría de las veces comandados o pagados por intereses partidistas, por intereses comerciales y empresariales falto de todo ética e imparcialidad.

El poder económico: industriales, comerciantes y banqueros, son los manejan el cotarro de todo lo que se menea en el mundo, son los que meten la mano en el resto de los poderes, son los que de un modo directo e indirecto también, nos dicen quienes nos gobernarán, quienes nos juzgarán, a quien votaremos, a quien creeremos, que será lo que pensaremos. Es tan sencillo que parece increible que la humanidad no se percate y actúe ante esta barbarie.

Si nos hiciéramos las preguntas adecuadas tendríamos que ponernos las manos en la cabeza, escandalizados.

  • Si la guerra es tan rentable para los amos del dinero, así como la posguerra, ¿crees que habrá algún día un mundo sin guerras?
  • Si los amos del dinero, tienen dinero porque las energías fósiles el dan la riqueza, ¿crees que apostarán por un mundo con energías renovables y limpias?
  • Si los amos del dinero viven de la especulación, de las deudas, de los interesés, ¿crees que prestarán algún día con intereses bajos?
  • Si los bienes y servicios necesarios y básicos para la humanidad están privatizados, ¿crees que pagarás poco por beber agua o comer pan?
  • Si los amos del dinero le dicen a los medios de comunicación que nos engañen y entretegan, ¿crees que algún día te darás cuenta del engaño?

Los amos del dinero, los que son dueños de las grandes empresas, de las corporaciones que manejan todos los bienes y servicios que usa la humanidad, los banqueros, las aseguradoras, la industria química, armamentistica, farmacéutica, etc. son los que dictan al oído de nuestros gobernantes que ley debe crear, cual suprimir, que juez debe poner, que servicio debe privatizar, que país debe invadir, que libertad o derecho debe acortar, que impuesto nos debe poner, que noticia veremos por la tele, que política económica debe imponer, etc. Los amos del dinero son los que poseen los medios y los que hipotecan su imparcialidad, hacen que creen opinión, que amemos u odiémos según nos dicten; hacen que, mediante la publicidad, deseemos lo inutil, paguemos por tonterías, hipotequemos nuestra casa, nuestra vida, y nos sintamos constantemente fustrados y nos volquemos en el vacío para llenar nuestras ansías de nada, en una espiral viciosa y en caída de nuestros sentimientos y nuestra alma. Los amos del dinero, consiguen todo lo que se proponen porque la plebe se lo ponemos muy fácil, nos dejamos hacer porque creemos que es lo normal, lo tradicional y lo conveniente, se vive en la trampa y no se quiere salir de ella, y si alguna vez se vislumbra un poco de la conspiración mundial e histórica, el miedo y la impotencia nos hace seguir con nuestras miserables vidas.

¿Por qué no despertamos? Es dificil despertar, sobre todo cuando nada ni nadie te llama para hacerlo, sobre todo porque cuando abres un poco los ojos piensas que no tienes a donde ir, así que lo vuelves a cerrar. Como seres humanos queremos cubrir nuestras necesidades básicas: comer, beber, vestir, alojarnos, protegernos, curarnos, relacionarnos, procrearnos, etc. Esas necesidades básicas que demandamos son facilitadas y ofertadas por los amos del dinero, que te la satisface con determinadas condiciones. A la vez te crea necesidades, la mayoría de ellas superfluas. Se basa en el modelo publicitario y mediático para convertirte en lo que ellos quieren. Al final gastas más de lo que necesitas, y gastas más de lo que puedes pagar. La mayoría se endeuda económicamente, y todos endeudamos nuestra mente, nuestro corazón y nuestra alma, aunque tengamos para pagar tan despilfarrada vida. Las iglesias, las religiones, también aportan su grano de arena, te hacen conformista, te hacen esperar milagros, te hacen quedar sentado y sin hacer nada para resolver tu vida y la de los que amas. No despertamos porque tenemos nuestro cuerpo y nuestra vida física hipotecada de por vida, porque tenemos nuestros sentimientos engañados en emociones erroneas y superfluas, porque tenemos nuestra mente ocupada con entretenimientos vanos y temores inculcados, y porque tenemos nuestra alma durmiendo en un arca, cerrada con candado, y sin saber donde hemos perdido la llave. Los amos del dinero saben como hacer lo anterior, nos facilitan convertirnos en esclavos, en zombies, en sonámbulos, y por desgracia, nos tienen cogidos por los cojones y no podemos hacer mucho.

O quizás sí. Yo mantengo la esperanza. El primer paso para exigir libertad es saberse esclavo, o el simil del sueño: el primer pasa para despertar es estar dormido antes. Yo confio en que el sistema satánico en el que vivimos en estos momentos no pueda sostenerse por mucho tiempo, y también confío en que cada vez sean más las gentes que al menos abra un ojo para ver. Hay que protestar, hay que luchar, hay que vender cara nuestra piel. Podrán arrebatarnos nuestra libertad, nuestras vidas, podrán hipotecar nuestros cuerpos, pero siempre tendremos la posibilidad de encontrar la llave que perdimos y hacer que salga del arca nuestra alma o la esencia de nuestro ser. ¿Cómo se consigue la liberación? Por pasos. Debemos liberar primero nuestra mente, aunque el resto siga esclavo, o sea, que aunque mi cuerpo y mis emociones estén esclavas, mi mente debe liberarse, eso se consigue con información y conocimiento, los cuales debemos buscar como oro, intentando ver todas las posturas, la verdad oculta, lo que nos está pasando. Luego, casi por arte de magia, nuestros sentimientos se reconvertiran en lo natural e idóneo para nuestra nueva mentalidad. Ansiaremos y desearemos lo que realmente debemos desear, no sandeces. El binomio mente-corazón estarán libres en un cuerpo esclavo, el cual, debido a nuestro tipo de vida tardará más en liberarse, pero se conseguirá tarde o temprano si mantenemos nuestra mente y nuestro corazón en consonancia a nuestra nueva forma de ser. La llave está ahí, en ese binomio, equilibrados y unidos para un bien supremo abrirá ese ser de luz que teníamos encerrados.

Los amos del dinero, “el lado oscuro de la fuerza”, jamás vencerán, en ello debemos confiar.

Taxi al Lado Oscuro

El Dinero es Deuda

La Humildad

Lo que todo ser humano debiéramos aprender primero es la humildad, puesto que sin humildad no hay progreso, no ha ciencia, no hay espiritualidad, no hay conocimiento, no hay sabiduría, no hay fe, no hay amor. Así, también, la falta de humildad nos conduce al egoísmo, al orgullo, a la pedantería, a la ignorancia, a la violencia, al odio, etc.

La humildad debe ser tomada por convencimiento, de otro modo no sería humildad. Incluso que te impongan la humildad no es humildad auténtica, es humillación. Los palos de la vida son lecciones humillantes, que te pueden hacer creer que eres más humilde, sin serlo. Los palos de la vida te pueden humillar, y somos nosotros, los humillados los que debemos convertir esa energía negativa en positiva, en humildad, para que seamos más sabios y evolucionados.

No se debe confundir humildad con sometimiento, no se debe consentir esto, puesto que pecar de humilde es un acto de orgullo, un exceso de humildad aparente, más propia de la cobardía que del convencimiento, es un acto de orgullo sin más, de orgullo y de egoísmo.

La humildad te da flexibilidad, y es la flexibilidad la que da la fortaleza, como un junco, que es capaz de aguantar la fuerza de un sunami, pero un duro muro de hormigón no. La humildad te da arrojo, porque al carecer de egocentrismo enfermizo no temes por tí mismo. “Nada soy, nada temo”. Esa valentía que da la humildad es la que se necesita en estos tiempos revueltos, donde la mezcla de ignorancia y cobardía nos hace huir de nosotros mismos y de la verdad.

“Quien de vosotros quiera ser primero que sea el último”, “quien quiera ser señor que sirva a los demás”, “los últimos serán los primeros y los primeros los últimos”, parafraseando los Evangelios, nos topamos con apologías de la humildad. Pero ¿por qué está tan denostado el concepto de humildad? Porque confundimos a la misma con idotez, ingenuidad, tontura, ignorancia, fracaso, etc. Todo lo contrario, muy al contrario, el más humilde de todos es el más poderoso y majestuoso de todos.

La humildad es la llave que abre las puertas de la percepción, del conocimiento, de la fe, del poder, de la eternidad.

Egoísmos

La mayoría de las veces nos perdemos en los conceptos, otras veces los conceptos nos ayudan a conocernos mejor. Conceptos como el egoísmo, egocentrismo, egolatría, etc. son casi similares, pero con matices diferentes, que en ocasiones son los suficientementes significativos como para sorprendernos y aleccionarnos.

¿Dónde está la frontera entre la legítima defensa de los intereses propios y el egoísmo? La delgada línea que los une o separa es casi imperceptible. Yo he conocido gente que ha luchado por sus intereses, sabiendo que esos intereses iba acarrear problemas, sabiendo que esos intereses chocaría contra otros intereses. ¿Cúando una lucha así es legítima o pasa a ser una lucha de egos? Como cuando un niño no juega con un juguete y ve que su hermano lo va a coger, es entonces cuando lucha por su juguete, un impulso le hace luchar por sus intereses cuando ve que van a ser atacados.

Todos somos egoístas en mayor o menor medida, porque todos miramos por nuestro propio bien, aún por encima de otras personas. El problema viene en la medida, cuando el acto egoísta repercute en los intereses (legítimos o no) de los demás. Es entonces cuando hay enfrentamientos y lucha fraticida.

Nos cuesta sacrificarnos, que no es más que apartar nuestro ego un poco y rendir nuestros intereses a los pies de otros intereses ajenos. A veces es positivo sacrificarse, otras no. A veces nos acostumbramos tanto a sacrificarnos que invitamos a los demás a pisotearnos, y ésto tampoco es bueno. Ceder cuesta, y es honroso hacerlo, pero es un tremendo error hacerlo por costumbre. Ser humilde no es lo mismo que ser humillado.

Me consta que todos tenemos el legítimo derecho, obligación muchas veces, de luchar por nuestros legítimos intereses, dentro de una medida y razón. El egoísmo se desborda cuando pasamos de lo razonable o cuando son muchos los intereses que ponemos sobre el tapete o cuando manipulamos la realidad por vencer. Una lucha legítima pasa a ser ilegítima cuando el egocentrísmo y la egolatría hacen acto de presencia.

¿Qué es la egocentrismo? Es la teoría por la cual todos los planetas giran alrededor nuestra, nosotros somos el centro del universo, todo gira a nuestro alrdedor; es decir, cuando pensamos y deseamos que todos los yoes giren entorno de nuestro yo, pensando que ese yo central es el más importante de todos, y que si algún yo no gira o gira mal es un yo enemigo.

¿Qué es la egolatría? Cuando se adora al propio yo por encima de todas las cosas, el yo es su propio dios y nada hay por encima de él. Un egocentríco puede ser facilmente un ególatra, aunque es normal también que esto no ocurra. Por ejemplo, una mujer puede ser egocéntrica porque cree que todo debe girar a su alrededor, pero no es ególatra, o al menos no del todo, porque es madre y es es hijo o hija el ego adorado. Lo común es compartir el centro del universo con otras personas: “yo estoy en el centro, pero he puesto a mi madre o a mi marido o a mi hija en el centro o a todos ellos” ¿Quién no ha oído hablar a cualquiera hasta el cansancio de las maravillas de su hijo o de su perro? También es muy común en las personas egoístas hablar de todo y siempre, porque no soportan no ser el centro de la atención, incluos inventan anecdotas. Podéis hacer la prueba un día: habladle a una señora que es madre de vuestro propio hijo, no tardará un segundo en que hable del suyo. ¿Por qué sucede esto? Porque estamos pensando siempre en nosotros mismos, incluso dejamos de oir a los demás para escuchar nuestro cerebro, como bien describe Arturo Peréz Reverte cuando dice que no oímos al contertulio, simplemente hacemos tiempo para preparar la réplica.

¿Por qué dura tan poco los matrimonios o las sociedades? ¿Por qué tenemos tan poca paciencia o espera? ¿Por qué consumimos tan salvajemente? ¿Por qué presumimos tanto y alardeamos tan pronto? ¿Por qué pisamos derechos aludiendo defensa de los derechos propios? ¿Por qué nuestro perro es el mejor, nuestros hijos los más listos y nuestro coche el más rápido? ¿Por qué somos tan competitivos? ¿Por qué hemos olvidado el sentimiento de supervivencia grupal? ¿Por qué somos tan intolerantes con aquello que no somos o que no conocemos? ¿Por qué cuesta tánto admitir error, culpa o equivocación? ¿Por qué cuesta perdonar o pedir perdón? Estas preguntas y un millón más se contesta: POR EGOÍSMO.

¿Cómo se cura esta enfermedad del ego? Muchos creen que se cura mirando más a los demás, pensando en los intereses ajenos, etc. Pues no, no se curaría de ese modo, solamente aminaría la tormenta durante un tiempo antes de que volviésemos a las andadas. Se cura aprendiendo a mirar hacia dentro. El egoísmo es una mirada superficial del yo, una mirada más intensa e interna descubriría el lazo de unión y la interralación con lo exterior o prójimo. Velar por los intereses del cuerpo, de los sentimientos y de la mente casi siempre están abocados al más puro egoísmo, pero velar por el alma (esencia pura e interna de lo que somos) es descubrir el amor, la compasión y la humildad, las cuales nos conducen a compartir y ser menos egocéntricos y ególatras. Después de este descubrimiento miraremos a nuestro prójimo con otros ojos y tomaremos la actitud adecuada. Eso no quiere decir que no dañemos intereses ajenos, pero los intereses que dañemos no será los legítimos, sino los producidos fruto del egoísmo.

De Alegrías y Tristezas

 

  • El mundo es un lugar inhóspito y cruel para el hombre, y a su vez es el hombre el que hace que este mundo sea un sitio inhóspito y cruel, porque el hombre es una alimaña para el propio hombre, lobos persiguiendo a corderos, corderos que a su vez se convierten en lobos. Las guerras, los enfrentamientos en masa, tribales e individuales son muestras certeras de lo que digo. ¿Quién es verdugo y quién es víctima? Somos todos ambas cosas, aunque algunas veces nos toque ser más una que de otra, y en el reparto de papeles de esta enorme tragedia, a algunos le toque siempre el rol de víctimas. En mi opinión son los niños, los que por edad, y aquellos con espíritu de niño, por inocencia e ingenuidad, los que siempre hacen el papel de víctimas. Es cansado ya que se repita una y otra vez, a través de la basta historia de la humanidad, el que los inocentes pierdan. Y los que sobreviven, el odio se apodera de sus almas, sus corazones respiran, anhelan venganza, y es sabido que la venganza engendra venganza. Pierden sus vidas o su espiritu o su inocencia, siempre pierden.
 
  • Las rivalidades matan, es así de sencillo, al final matan, y las diferencias enfrentan, al final enfrentan, y esto es una rivalidad, la cual mata. Y esto no es un axioma, puede ser diferente, pero el caso es que no ocurre al contrario, sino que la diferencia mata. No nos damos cuenta del noble arte de la complementación o complementariedad, sea como se dijere, es decir, las diferencias no deben existir para notar nuestras posturas como irreconciliables, sino para que una postura diferente complemente y enriquezcan una postura diferente. Ejemplo: la derecha o la izquierda en política no está para marcar diferencias y rivalidades, sino para que ambas se complementen y haga crecer en prosperidad un país, una mano derecha y una mana izquierda se complementan, sea diestro el cuerpo o zurdo. Ejemplo: una mujer o un hombre no son de sexos diferentes para que se peleen y se odien, para que se maltraten o quieran ganar uno o martirizar otro, estan para que se amen, para que se complementen, los caracteres femeninos y masculinos son diferentes, y a la vez necesarios, deben coexistir.
 
  • He descubierto que la tristeza es la reacción lógica al diagnóstico del mundo, la alegría son pequeñas reacciones contrarias que dura poco. Cuando veo una persona con depresión entiendo a la perfección su malestar, cuando veo gente alegre y feliz me parece que están enfermos. Parece una barbaridad lo que digo, pero no es una afirmación gratuita. Una persona con alma, con corazón, con bondad, no le cabe otro sentimiento que sentir dolor, pena, sufrimiento, tristeza por sus semejantes y el mundo, ya sea por empatía o por simpatía, por solidariad o sincronización. Y no es que estemos llorando o arrastrando una bola de preso cuando caminemos, somos capaces reír, de sentir alegría, de sospechar la felicidad, es que nos acostumbramos a vivir con el sentimiento de la compasión. Aquellos que ríen y son felicidades siempre, aunque de vez en cuando sean capaces de llorar o sentir pena, son unos enfermos mentales o están drogados o son unos desalmados. Es la compasión, el amor a los demás, el meternos en el pellejo del otro, lo que nos hace grandes personas, bellos seres humanos, seres divinos. Aquellos que amamos no debemos cansarnos de hacerlo, aunque nos veamos tentados a odiar, porque ya son muchos los que detestan y hacen daño, al menos que unos pocos estemos resistiendo. En un mundo egoísta, donde impera la individualidad a toda costa, el derecho a buscar la felicidad propia pisoteando los derechos de los demás a hacer lo mismo, algunos, muchos, debemos mantener el tipo. Es fácil rendirse, pero debemos permanecer tristes por empatía. Corazón triste y ojos alegres.

 

  • Cuando me siento en el sofa y leo, y de reojo vislumbro la caja tonta, y de repente se sientan a mi lado mis hijos, mientra mi mujer mira satisfecha, creo que no puede caber en mí más felicidad. Digo esto para aquellos que no entiendan el proceder del ser humano: un ser humano no es una persona triste o alegre, pesimista u optimista, y con tales sentimientos se enfrenta a la situaciones diarias. Una persona reacciona a situaciones diarías o con alegría o con tristeza. Yo puedo estar alegre por la compañía de mis hijos, y triste porque leo en el periódico un atentado terrorista; alegre porque como todos los días y triste porque otros no comen; alegre porque mi trabajo me sustenta y triste porque otros no tienen trabajo o son esclavos. Al final de una experiencia diaría, personal o de oídas, a través de los días, meses y años, uno a reaccionado con alegría o tristeza a miles de situaciones. ¿Cómo queda la balaza? Con seguridad tristeza. Porque todas las reacciones de mi corazón dejan una huella, y las alegrías, aunque importantes, son menos. Lo del “Valle de Lágrimas” no es una fábula, es la realidad. Eso sí, no todos reaccionamos del mismo modo a las mis acciones, lo que me entristece a mí tal vez te alegre a tí; así es la vida.

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