He visto algún vídeo que otro de los horrores, de la crueldad que manifiestan, practican, contra los animales, bien sea por sus pieles, por alimento, por trabajo o por deporte o arte. No me entra en la cabeza, no me explico cómo se puede llegar a tanto. Habría que preguntarse, ¿qué se puede esperar de una especie, como la humana, que muestra cuotas de crueldad con los de su misma especie hasta límites insospechado?, ¿sé puede esperar que sean mejores con los animales? Pues no. Lo reconozco, el hombre es capaz de hacer realidad los más bellos sueños; pero tristemente, es capaz de hacer cumplir la peor de las pesadillas. Ver despellejar animales que aún están vivos, torturar un toro en una plaza, que un perro muera semi-ahorcado a cámara lenta porque ya no sirve para la caza, ver la matanza del cerdo, ver como experimentan científicamente a simios o a perros, etc. te hace sentir asco de pertenecer a la misma especie que el torturador. ¿Qué se puede esperar del ser humano que ha inventado miles de manera de matar y torturar, que ha practicado el terror en todas las contiendas, que ha inventado Auschwitz, Gauntánamo, Al Qaeda, ETA, etc? Cuando uno repasa las guerras del siglo XX, por ejemplo, o alguna que otra en otro siglo o milenio, no le cabe más que preguntarse que si la Madre Teresa de Calcuta, el Vicente Ferrer, Mahatma Ghandi, Jesucristo, San Francisco, Buda, pertenecen a la misma especie que Hitler, Mussolini, Franco, Stalin, Pinochet, Bokassa, Sadam Hussein, Obiang, Mobutu Sese Seko, etc.
Por desgracia es lo que tenemos, somos lo que somos y vergüenza debiera darnos no ser mejores y estar tan incapacitados por la maldad.













Tanto lo uno como lo otro, son los extremos de lo mismo. Aprender a reconocer ambos extremos en nosotros mismos, nos permite evolucionar e irnos situando poco a poco en el centro, el equilibrio.
Un saludo Joluvero ¡¡¡¡