Soy Cristiano

Algunos amamos a Jesús, no sé si la idea abstracta del mismo o su mensaje evangélico o sus promesas celestiales, el caso es que hay una atracción tal que se hace indiscutiblemente contagiosa. Mucho se ama a los héroes, aquellos seres especiales que existieron, ya sea en los libros de historia o en los libros de ficción, se ama lo especial, se llame Jesucristo, Alejandro Magno, Don Quijote, Fredy Mercurie o Kratos, da igual, se siente atracción por lo singular, lo especial, lo magnífico, salga de la pluma del Josefo o de Cervantes o de San Mateo o de Platón. Es tal el poder de evocación e invocación de los amantes de Cristo, que aunque no hubiera existido, estoy convencido que existe materializado por nuestros pensamientos, como un Golem o como los seres que dicen que materializan algunos lamas en el Tibet.

En cualquier cosa hay controversia, lo hay incluso en la ciencia más pura y ortodoxa, así que la religión es un campo especialmente abonado en controversias, disputas y luchas; aunque por amor a la verdad los científicos no son famosos por cortar la cabeza el que niega el big bang, no así los religiosos, capaces de decapitar a su madre por menos. En todo caso nada es tan sencillo de explicar.

Yo creo en Jesús de Nazareth, las pocas pruebas, que yo considero pruebas, de índole literarias, como los paralelismos de los evangelios, entre ellos y con textos de historiadores cuasi contemporáneos, me hace sospechar, y con un pequeño empujón creer, que la figura física y real de Jesús caminó e hizo en el siglo I de la E.C. Por otro lado, las enseñanzas de las escrituras, no ya sólo las aceptadas por los estamentos religiosos, si no además lo gnósticos, me hacen creer en Jesús, como Cristo o Mesías. A parte, el estudio místico, cabalístico e incluso paranormal, me dominan para pensar que Jesús es real. Por último, la necesidad del redentor, del gran profeta, del gran héroe, me someten a pensar que Jesús es el ser que mi alma necesita para redimirse y evolucionar. Creencias todas, sí, pero sujetas por los imperdibles de la experiencia empírica y del estudio profundo. Estas creencias me conducen a sentir, a pensar, a amar a Jesucristo, y a intentar conseguir que mi vida sea un acto de fe, una búsqueda del conocimiento y un proceso de humildad.

En este sentido me considero cristiano, como seguidor de Cristo, pero no sujeto a los dogmas y obligaciones de la iglesias cristianas. Pienso que no necesito intermediarios entre Dios y yo, pero sí ayudantes y guías, entre los cuales está Jesús; reconozco que en esta inmensa lucha que significa la búsqueda de la verdad, la redención de mi alma, la evolución de mi ser, Jesús contribuye mucho y en gran parte a que ocurra. El camino lo hacemos nosotros al caminar, aunque uno o dos amigos nos allanen un poco el sendero.

He intentado apostatar de la Iglesia Católica, ardua tarea por cierto, y puede que lo consiga, aunque realmente es más un símbolo que otra cosa, puesto que con la sola intención de abandonar la Iglesia Católica es suficiente para estar fuera. Muchos me preguntan el por qué, y el por qué no bautizo a mis hijos, y el por qué “creyendo tanto” no soy de la Iglesia, siendo la respuesta muy sencilla: “La Iglesia Católica, pese a que es inconcebible la historia sin su presencia, su creación y existencia son productos de la falacia, lejos del espíritu crístico” Bueno, la respuesta no es tan sencilla, pero para mí es así.

Tengo muchas dudas y muy pocas convicciones en cuanto a Jesús y lo que representa, pero considero que en esencia importa poco, que lo fundamental es vivir como nos enseñó, con el amor mutuo, con el hacernos el bien los unos a los otros. Supongo que puede haber muchos cristianos en este sentido, aunque sean feligreses de iglesias o grandes ateos. Yo soy cristiano en este sentido, aunque no pertenezca a una religión en concreto.

Los evangelios están llenos de hermosas perlas, en las que por supuesto no me voy a revolcar. También es innegable que existen contradicciones entre los evangelistas, y que también, que probablemente muchas de las palabras de Jesús escritas en estos textos ni siquiera las dijese, aunque algunas están dichas con su espíritu y otras con ideas preconcebidas e intencionadas de la iglesias naciente. Pero en esencia la hermosura de los textos, la intencionalidad de las palabras de Jesús, hacen sentir al lector predispuesto, incluso al que no lo está tanto, que existe verdad y luz en ellos. Me satisface confesar que creo en Jesús, aunque no logre todavía concretar sus misterios, tipo kerigma, resurrección, parusía, etc. Por lo pronto es mi héroe, y creo que lo será durante mucho tiempo.

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Acerca de joluvero

Nací en Sevilla, en 1972, y resido en Las Cabezas de San Juan. Soy esposo, padre de tres niños, trabajador en una farmacia, profesión que compagino con mi afición a escribir. Escribo novelas, relatos, poesía, ensayo, todo desde un punto de vista espiritual y profundo, dándole a mis obras incluso varias lecturas paralelas. Me gusta hacer senderismo, andar por el campo, por el bosque, me gusta leer, escuchar música. Me gusta el misterio, lo paranormal, lo oculto, etc.
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Una respuesta a Soy Cristiano

  1. anelaisi dijo:

    Que EL te Bendiga y derrame sobre ti SU ESPIRITU SANTO .Yo soy tambien cristiana y sigo AL CRISTO VIVO …

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